Hermanos Lumiere: Arrivo de un tren (1895)






Directores:
Auguste y Louis Lumiere.

Año:
1895

La primera exhibición ocurrió el 28 de diciembre de 1895, cuando Auguste y Louis Lumiere mostraron una selección de 10 films cortos a una audiencia que pagó por verlos en un café parisino.
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Hermanos Lumiere pioneros del cine (1898)

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Hermanos Lumière - BIOGRAFIA



Louis Jean (5 de octubre de 1864 – 6 de junio de 1948) y Auguste Marie Louis Nicholas (19 de octubre de 1862 – 10 de abril de 1954) fueron los inventores del proyector cinematográfico.

Ambos nacieron en Besançon, Francia, pero crecieron en Lyon. Su padre, Antoine Lumière, tenía un taller fotográfico y ambos hermanos trabajaban con él, Louis como físico y Auguste como administrador. Louis hizo algunas mejoras en el proceso de fotografías estáticas.

A partir de 1892 los hermanos empezaron a trabajar en la posibilidad de imágenes en movimiento. Patentaron un número significativo de procesos notables, como agujerear la cinta del film para permitir su movimiento por la cámara.

Crearon un aparato que servía como cámara y como proyector: el cinematógrafo, que se basaba en la persistencia retiniana de imágenes en el ojo humano. Ellos cargaban las piezas de la cámara filmadora en un cajón para su traslado.

El cinematógrafo fue patentado el 13 de febrero de 1894. Así, en el verano de 1894, los hermanos Louis y Auguste Lumière tenían a punto la cámara que servía tanto como tomavistas o como proyector, y con ella llevaron a cabo su primera filmación ese otoño. El 22 de marzo de 1895 fue mostrada en París en una sesión de la Société d'Encouragement à l'Industrie Nacional la conocida La sortie des ouvriers des usines Lumière à Lyon Monplaisir («Salida de los obreros de la fábrica Lumière en Lyon Monplaisir»), rodada tres días antes el 19 de marzo de 1895.

Tras diversas presentaciones en sociedades científicas, en la Universidad de la Sorbona, en Bruselas y otros lugares, se procedió a su explotación en la primera sesión exhibida para un público comercial, como primer espectáculo de pago el 28 de diciembre de 1895 en París, en el Salon Indien del Grand Café, en el Boulevard des Capucines, donde se proyectaron varias cintas entre las que destacaban, aparte de la ya citada Salida de la fábrica Lumière, otras como Llegada de un tren a la estación de la Ciotat o El desayuno del bebé, e incluía la primera película de ficción: El regador regado. Así, con este catálogo, el cine comenzó su historia a modo de documental, como testigo objetivo de la vida cotidiana.

Los hermanos pensaban que «el cine es una invención sin ningún futuro», utilizable sólo para el ámbito de la intimidad. No obstante, aprovecharon todo lo que el nuevo invento les ofreció para generar riqueza y montar un negocio rentable. Los Lumière enviaban un cinematógrafo y un operador allá donde era requerido, por ejemplo a la Coronación del zar Nicolás, etc. Con estas cintas rodadas en los lugares más exóticos del planeta surge el montaje.

Su posición económica y el interés que mostraban hacia la ciencia les hizo menospreciar las posibilidades comerciales de su invento, por lo que finalmente abandonaron la producción cinematográfica.

En 1903 patentaron un proceso para realizar fotografías en color, el Autochrome Lumière, lanzado al mercado en 1907.

Actualmente su cámara esta en el museo de cine de Paris, con la de George Méliès.




Placa recordatoria en el frente de la casa donde nacieron los hermanos Lumiére, en Besançon, Francia.
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El día en que una máquina empezó a imprimir la vida (Hermanos Lumiére)

"Este aparato inventado por MM. Auguste y Louis Lumière, permite recoger, en serie de pruebas instantáneas, todos los movimientos que, durante cierto tiempo, se suceden ante el objetivo, y reproducir a continuación estos movimientos proyectando, a tamaño natural, sus imágenes sobre la pantalla y ante sala entera".

Los hermanos Lumière pegaron el extravagante cartel en la vidriera del Grand Café, en el número 14 del Boulevard des Capucines, a orillas del Sena. Luego de varios ensayos exitosos había decidido presentar su invento en París. El fotógrafo Clément Maurice, amigo de Auguste, se había encargado de buscar el lugar idóneo: un saloncito en el sótano del café, denominado Salon Indien y que hasta poco antes se utilizaba como sala de billar. El lugar era pequeño, lo que escondía algunas ventajas: un fracaso pasaría inadvertido, mientras que un éxito generaría amontonamiento de gente en las calles.

La negociación con el dueño, un italiano de apellido Volpini, no había sido sencilla. Le ofrecieron el 20 por ciento de la recaudación, pero el tano, con poca confianza en el nuevo invento, no arregló hasta conseguir un contrato por un año a 30 francos diarios.

Los Lumière decidieron hacer la presentación el 28 de diciembre. La entrada costaría un franco y las exhibiciones serían cada media hora. Distribuyeron invitaciones entre algunas personas en cuya asistencia estaban especialmente interesados: entre otros, el director del Museo Grévin, M. Thomas; el director del Folies Bergère, M. Lallemand; y el director del teatro Robert Houdin, George Méliès.

A pesar de todos los preparativos la convocatoria fue más bien modesta. Muchos de los invitados no asistieron, y la mayoría de los transeúntes que leían el cartel seguían su camino, indiferentes. Apenas algunos curiosos con media hora para perder bajaron hasta el Salon Indien. La recaudación fue de 35 francos, lo que apenas alcanzaba a cubrir el alquiler del local.

En medio de un escepticismo generalizado, se apagaron las luces. Un débil haz de luz surgió del fondo y se extendió hasta la pantalla blanca. Apareció entonces la plaza Bellecour, de Lyon, con la gente y los carruajes en movimiento. El descreimiento se transformó en asombro: ante sus ojos se exhibía un espectáculo jamás visto.


"Una de mis vecinas estaba tan hechizada, que se levantó de un salto y no volvió a sentarse hasta que el coche, desviándose, desapareció", recordó el periodista Henri de Parville. "Los que decidieron entrar salían un tanto estupefactos. Y muchos volvían llevando consigo a todas las personas conocidas que habían encontrado en el bulevard", contó Volpini.

Fue la primera proyección pública de la historia, y dio nacimiento a lo que conocemos como cine. Así surgió en 1895, hace hoy 112 años, la "máquina de imprimir la vida", como la llamaría años después Marcel L'Herbier. El cinematógrafo (cinématographe, en su idioma original) de los Lumière, una cajita de unos 20 centímetros por lado y 12 de profundidad, permitía tomar imágenes, proyectarlas y hasta copiarlas. Funcionaba con una película de 35 milímetros, al igual que el competidor kinetoscopio de Edison, pero tenía varias ventajas: corría a 16 fotogramas por segundo (frente a los 48 del invento estadounidense), lo que permitía un menor gasto de cinta, y no pesaba más que una cámara fotográfica con su trípode. De hecho, el paso de los años demostró que el aparato aún sigue siendo útil: en 1995, a propósito del centenario del cine, cuarenta directores de renombre realizaron cortometrajes con esta modesta máquina, reunidos en Lumière y compañía (Lumière et compagnie). El resultado puede verse aquí.

Diez rollos de 17 metros conformaban los primeros programas presentados por los Lumière. Eran películas breves e inocentes; mostraban escenas cotidianas que los espectadores habían visto una y mil veces. Y sin embargo generaban fascinación. Al día siguiente de aquella primera exhibición los periódicos se deshicieron en elogios, e incluso algún cronista alucinado destacó la autenticidad de los "colores" de las imágenes.

Aunque vulgares, aquellos primeros films son un retrato de la época, de una Europa que vivía la era industrial. Salida de los obreros de la fábrica Lumière (La sortie des usines Lumière) tiene una alta significación histórica y social: el Manifiesto Comunista aún estaba fresco y en 1895 se había fundado en Francia la Confederación General del Trabajo. El cine, tal vez de manera involuntaria, lo refleja al colocar a los obreros como protagonistas de la cinta.
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Hermanos Lumiére: Los primeros filmes de la historia del cine





Una selección de los primeros filmes de la historia del cine.

Los hermanos Lumiere filmaron:

1 - La salida de las usinas Lumiere
2 - Pasajeros bajando de una embarcación
3 - Dandole de comer a un bebé
4 - El regador regado (Seguramente el primer gag del cine mundial)
5 - Partida de cartas
6 - Demolición de un muro

Duración: 6 minutos 34 segundos
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